Crónica II Criterium Siete Palmas

cartelcarrera

Cuanto más crees conocerte, más cuenta te das de que no tienes ni idea de cómo eres. Y no me refiero a ese día que parece que corras como una gacela sin sufrir, ni al día opuesto en que parece que el llano es cuesta arriba y que alguien te ha lastrado las zapatillas y las miras de reojo por si has pisado mierda de perro. Todos tenemos de esos días,  unos más que otros, y de unos más que de los otros.

Llevaba tiempo dándole vueltas a un hecho, que he confirmado leyendo el blog de Isidro Gilabert (lo cuenta estupendamente bien aquí). Ahora que no hago otra cosa que comparar sensaciones, tiempos y dolores con los de otras fechas, me he dado cuenta que, en todo este periodo sin correr por la lesión, lo que más he perdido no ha sido capacidad aeróbica, ni fuerza, ni velocidad, ha sido… capacidad de sufrimiento.

Crónica

El pasado sábado 10 de noviembre se celebró la segunda edición del Criterium 10 Kilómetros de siete palmas. Detrás de ese nombre tan “rimbombante” había una carrera de 10 Km un poco extraña, por celebrarse por la tarde, empezar y acabar en la pista de atletismo de un estadio y tener un perfil como el skyline de El Cairo (mi chiste cogido por los pelos del día de hoy).

El objetivo número uno era bajar de 40′ en el primer 10000 tras la lesión, parecía alcanzable ya que los 7 km de Telde de hace una semana los hice a 3’45”, aunque la falta de entrenamientos me tiene sin fondo y el perfil no es el idóneo. El segundo objetivo era tener la prueba de mi estado de forma real, al compararme con la marca del año pasado (37’27”), que corrí en óptimas condiciones.

El previo

Llegué una horita antes, para aparcar con comodidad, bajar a la pista y calentar bien (sí, estoy en pleno periodo OCD). En el calentamiento me pasó algo que se ha convertido ya en normal en los últimos entrenamientos, el flato. Un flato bestial que me machaca los primeros 20 minutos y cuando más lento voy, más me duele. Menos mal que pasó a mejor vida después del disparo.

Warming Up Zone

En el calentamiento me pringo bien las pantorrillas de radio salil (debo haber adquirido tolerancia, porque ya ni lo siento) y me voy encontrando a los amiguetes: Primero a Antonio Santana, que aunque no tenga blog no se lo tenemos en cuenta y luego casi a la vez a Manuel Robaina, Pancho y Adrián. Los machaco un poco calentando (lo siento, era el flato) y a sus puestos.

La carrera

Antes de salir, se da un merecidísimo  homenaje a Jose Carlos Hernandez y casi sin tiempo a que se coloque en primera fila, salimos a toda mecha. Doscientos metros y dejamos el estadio por la ya típica zona de penumbra a lo “Gotham City”. A estas alturas ya adelanto a corredores totalmente desfondados y durante un momento pienso seriamente que a alguno le va a dar algo, los alaridos son más propios de una peli porno barata que de una carrera popular (trescientos metros y he salido en tercera ó cuarta fila, primer km a 3’37” ¿Qué necesidad de morir tan pronto?)

Nuestro Olímpico Maratoniano, todo un lujo compartir la pista con un tipo de este calibre (y no es SOLO su nivel de atleta)

Durante el primer kilómetro y medio me quito a los newbies sprinters de encima e iniciando la primera “bajada” busco mi primer grupo. Se da una cosa curiosa, hace mucho viento en contra en la bajada y a favor en la subida, así que rapiño el último puesto del grupo durante toda el tramo descendente y hacemos el tercer kilómetro en 3’30”. Giro en la rotonda y pa’rriba. La subida se nota y el ritmo cambia a 4’15” más o menos. Como estoy en peso pluma (68 kg, hell yeah!) ya lidero mi grupo y veo el siguiente, así que me escapo y enlazo. En este grupo van Nazaret González y Aroa Merino (a la postre primera y segunda). Ya otra vez en la bajada, al poco de enlazar hay cambio de ritmo de Nazaret y se marcha con un chico, yo prefiero aguantar y por primera vez bebo agua en un 10000 (¿Me estoy haciendo viejo?). El aguante me duró poco, otro arreón después del avituallamiento y dejo al grupo. Veo lejos a Nezaret, pero cerca al chico que había salido con ella, un momento… ¡Pero si es mi amigo el del hachazo en la carrera del Síndrome de Rett!

I got you babe!

Hachazo. Otra vez la rotonda, otra vez la subida, aunque para subida la que llevo encima. Paso a mi amigo el benéfico, paso a Nezaret y me quedo en soledad suprema hasta el estadio. Mierda, yo que quería esprintar… al final se obra el milagro y uno que va muerto delante cede… y cede tanto que lo paso a falta de 200 metros. El último 400 lo hice en 1’12” (3’00″/km de ritmo).

Conclusiones personales

La conclusión se llama 38’48”, puesto 28º de la general, a 1’20” de la marca del año pasado. Hay que tener en cuenta que el año pasado el circuito era más duro, pero estar a menos de minuto y medio de la marca (que no forma), haciendo prácticamente sólo carrera continua, me deja bastante buen sabor de boca. Terminar sin dolor el día de la carrera, y seguir sin ellos a día de hoy (una semana después, más aún)

No hay duda de que me lo pasé como un enano, estar ahí “compitiendo” con el resto, buscando tu hueco en carrera y planeando cuando y como subir o bajar el ritmo te distrae tanto que se te hace corta, pero me he esforzado lo justito y aquí es a donde quería llegar.

Manuel Robaina y Antonio Santana. Yo soy el de blanco, con esa pose tan… masculina. Foto robada del blog de Manuel, ¡¡¡gracias!!!

Si llegas a meta sin haber sufrido más de una vez ese momento de apuro en el que te quieres retirar, en el que te planteas qué diablos haces ahí sufriendo sin motivo, que no tiene sentido… es que no te has esforzado lo suficiente. Quizá sea ésta la sensación que, una vez vencida, engancha a los millones de personas que nos gusta correr. También supongo que es más fácil de encontrar ese punto en carreras largas que en cortas, de ahí el auge de este tipo de carreras.

rival

Fotografía eliminada por derechos de imagen :-)

Si tuviera que nombrar las carreras en las que más he sufrido física y mentalmente, sin duda serían las carreras donde he hecho mi mejor marca y supongo que por algo será. Ahora bien, aunque ya tenga un estado de forma más o menos parecido al del año pasado, mi capacidad de esfuerzo está a muchos meses y entrenos de distancia. Sobre la organización de la carrera, nada que añadir a lo comentado por los compañeros:

Crónicas de: Pancho, Manuel, Adrián.

Resultados oficiales II Criterium Siete Palmas

 

7 comments

  1. Que p%t& crack, escandalosos los tiempos, el puesto, las sensaciones, la ganas de venganza :)

    Se echa de menos alguna de las últimas cagadas pero sabemos que en la próxima no nos vas a decepcionar ;)

    La primera media que hagas después de la lesión me hará plantearme abandonar el running de eso no tengo dudas.

  2. Gonzalo dice:

    Estás volviendo a arrancar la máquina. La hora de la carrera es extraña y no ayuda, pero si estás basando tu entrenamiento en carrera contínua es normal que aún no estés en tu mejor estado. Es muy pronto. Las series y los rodajes tempo criminales son los que te ensañan a sufrir. Tan pronto vayas incorporando calidad a tu dieta running habitual, dejarás de ser un “señorito runner” con condiciones de crack a un “killer que aguanta toda la caña del mundo”. Si tengo que apostar pasta por alguien que vaya a mejorar m´ñas que nadie en los próximos meses, la apostaría por tí, campeón.

  3. Pancho dice:

    Menudo tiempazo casi sin entrenar ni sufrir…está claro q estás en otro nivel

    un abrazo y nos vemos en la próxima

  4. Álvaro dice:

    Increíble correr a esos ritmos por 7 Palmas y sin meterte calidad. Ya verás cuando recuperes tu capacidad de sufrimiento.

  5. QuiqueLang dice:

    Bueno…ese último parcial de 400 metros en 1´12´´ hace que tu intención de hacer un 400 en menos de 60´esté realmente cada vez más cerca…
    Qué gracia que pudieras vengar el hachazo de la Carrera Solidaria. Te cruzaste alguna palabrita con él? Te reconoció? Quiero más info…soy un cotilla….Un abrazo…

  6. De aquí a la subida de Etxauri fue una monotonía, íbamos en contra del aire a 40 km/h comandado por el equipo Orquin y todo el mundo resignado a ir a rueda y guardar fuerzas para la subida a Ultzurrun. Llegamos a la subida y pronto se forma un grupito delantero de 60 unidades, con la que no me cebo y subo a mi ritmo, pero fuerte, sin guardar. Vamos subiendo y en los primeros kms pasa Felipe Peces, que tío.. había pinchado justo antes del puerto y le da tiempo a recuperar y empalmar con los de adelante, buff que nivel. Bueno me quedo con mi grupito y vamos bastante bien a ritmo, unos ratos pasando unos otros otros, y vamos cogiendo a gente que se descuelga del grupo de adelante. A mitad de subida estaba Iraitz pinchado y dos de su equipo cambiando la rueda (uno es un super crack Arnal, que también es compañero cuando no anda tanto), de nuevo pasa Iraitz aun más rápido de lo que había pasado Felipe, jeje. Casi ni lo vemos.

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